El verdadero ejército de los EEUU en Iraq

by Quiero Algo Diferente  - November 6, 2007

 

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El verdadero ejército de los EEUU en Iraq,  A raíz de la matanza perpetrada por efectivos de Blackwater en una céntrica plaza de Bagdad el 16 del pasado septiembre cuya consecuencia fue la muerte de 17 civiles iraquíes, las voces de alarma se han disparado, especialmente por parte de la población civil.
Los mercenarios de esta compañía de seguridad creada en el año 1997 por el multimillonario Erik Prince llevan varios años actuando en muchos países del mundo y particularmente en Oriente Medio y en concreto en aquellos países que son aliados tradicionales de EEUU.Podía resultar interesante señalar que el fundador de la compañía mencionado anteriormente comparte con la actual administración norteamericana una serie de valores e intereses tanto económicos como estratégicos. Prince pertenece a una conocida y rica familia republicana del estado de Michigan con una fuerte convicción religiosa, católica militante, contraria al aborto y a la homosexualidad y defensora acérrima del Estado de Israel y del uso de la fuerza para defender los intereses de EE.UU. en el mundo.
De entre sus directivos destaca el general retirado Joseph Schmitz, ex inspector del Ministerio de Defensa durante el gobierno de Reagan que desempeña en la compañía el cargo de consejero y responsable del plan de seguridad de la misma, especialmente en lo que se refiere a la lucha contra el terrorismo, al igual que Cofer Black ex jefe de la oficina de la lucha contra el terrorismo de la CIA.
La visible y apreciada presencia de Blackwater en la región comienza con la invasión norteamericana de Afganistán en el año 2001 y más aún a partir de la invasión de Iraq en marzo de 2003. En este último país el nombre de Blackwater saltó a la palestra cuando unos ciudadanos enfurecidos de la ciudad de Falluja atacaron el 31 de marzo de 2004 el vehículo en el que viajaban cuatro efectivos de esta compañía que fueron asesinados y sus cadáveres ultrajados, acción que fue la causa directa del posterior ataque salvaje del Ejército norteamericano a Falluja, provocando la destrucción casi total de la ciudad y la muerte de decenas de miles de civiles.
Desde su aparición en Iraq, Blackwater se ha hecho con contratos multimillonarios para encargarse de la seguridad de las personalidades norteamericanas que trabajan en este país, empezando por el ex gobernador civil Paul Bremen y terminando con el actual embajador en Bagdad.
Impunidad para asesinos
Se calcula que Blackwater tiene en Iraq entre 35 y 40 mil efectivos y hay quien eleva la cifra a 100 mil, un auténtico ejército que actúa al margen del Ejército regular norteamericano e iraquí. Muchos de estos milicianos pertenecen a países como Perú, Filipinas, Ecuador, Sudáfrica…, aparte de algunos kurdos iraquíes. Las unidades de esta compañía, que cuentan con armas pesadas incluidos aviones y helicópteros, gozan de una inmunidad absoluta. El Ejército norteamericano destacado en Iraq decretó a comienzos del 2007 una norma conocida como decreto nº 17 que otorga impunidad a los miembros de las compañías de seguridad y no permite a la justicia iraquí juzgar o perseguir a ninguna persona que trabaje con estas empresas, aunque haya cometido delitos o crímenes dentro del país. Y de hecho, cada vez que ha ocurrido algo de esto, los responsables de la compañía han sacado a los acusados de forma clandestina del país.
Las únicas dos veces que algunos miembros de Blackwater han sido acusados por las autoridades norteamericanas instaladas en Iraq fueron por la agresión sufrida por uno de los efectivos por parte de un compañero suyo y en otra ocasión porque encontraron fotos de pornografía infantil a otro de sus mercenarios.
Don dinero
Según algunas fuentes, el 90% de los contratos de Blackwater se han hecho con el propio Gobierno norteamericano. Las cifras son muy elevadas: en el mes de octubre de 2003 firmó un contrato por valor de 35,7 mil millones de dólares, además de otros como el que firmó con la Secretaría del Estado para Asuntos Exteriores, que alcanzó 750 millones de dólares. Su función no se limita solamente a garantizar la seguridad de algunas personalidades y del Ejército norteamericano destacado fuera del EE.UU. sino también a labores de entrenamiento de efectivos para misiones especiales como la lucha contra el terrorismo. Para la realización de estas tareas, la compañía cuenta con un enorme cuartel de su propiedad en Moyock-Carolina del Norte que se extiende a lo largo y ancho de 7.000 hectáreas.
La función de Blackwater en Iraq está envuelta en un gran secretismo y no se sabe apenas del verdadero papel de sus efectivos. Según algunas fuentes, han sido asesinados hasta ahora 750 efectivos de la empresa y han tenido más de 7.000 heridos. Por las peculiares condiciones de trabajo, los miembros de esta compañía cobran unos salarios desorbitados; entre 900 y 1.500 dólares diarios.
Un gobierno sometido
El Gobierno iraquí que se encuentra entre la espada de los mercenarios de Blackwater y de otras compañías de seguridad, de las tropas norteamericanas destacadas en el país árabe y la pared de la población iraquí, cada vez más harta de la actitud de estas fuerzas armadas, acaba de aprobar un anteproyecto de ley que pretende terminar con la permisividad con la que han trabajado empresas como Blackwater y ponerlas bajo la ley iraquí. Esta ley pendiente de su aprobación en el Parlamento iraquí contempla que los mercenarios de estas empresas puedan ser registrados en los controles de las fuerzas de seguridad locales, además de tener que llevar licencias de armas.
Es de sobra conocido que el Gobierno de Iraq carece de autoridad, de credibilidad y de capacidad para imponer su criterio. Además, es un gobierno que debe cumplir en todo momento las exigencias de la autoridad norteamericana establecida en este país. Las pretensiones del Gobierno iraquí no son más que un gesto formal, quizá para calmar los ánimos de unos ciudadanos que llevan muchos años sufriendo la violencia de todo tipo, de grupos terroristas, de milicias violentas, de ejércitos regulares, de criminales comunes, a los que se añaden por desgracia los despropósitos y delitos de unos mercenarios descontrolados que creen que son los dueños del mundo.
Fuente:Waleed Saleh Alkalifa, director del Centro de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad Autónoma de Madrid, España

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Creé este blog en 2007. Poco menos de 17 años después, sigo disfrutando de él cada día. La música siempre ha sido muy importante para mí en mi vida, lo que también ha sido la razón por la que creé este blog. Las culturas, el mundo, la sociedad y el arte para mi 4 pilares que intento reflejar en Quiero Algo diferente.

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