Lo que hay que saber sobre piercing

By john | Arte

Sep 06
Lo que hay que saber sobre piercing

Otro riesgo Lo que hay que saber sobre piercing es la trasmisión del determinados virus (hepatitis B, hepatitis C, HIV), existiendo casos de hepatitis fulminante mortal descritos, inmediatamente después de la colocación de un piercing. Los otros dos riesgos frecuentes de complicación son el sangrado y la inflamación en la zona donde se hace la perforación, que en algunos casos (por ejemplo en la lengua) puede ser grave…………………..

El deseo de modificar nuestra apariencia externa se remonta a la antigüedad y numerosos métodos han sido utilizados por las distintas culturas. Desde hace unos años, en la sociedad occidental, va creciendo el número de las personas que deciden hacerse un piercing o un tatuaje. Ninguna de las dos prácticas está libre de complicaciones, y en este artículo vamos a repasar las más importantes.

Normalmente las perforaciones se realizan con una aguja o catéter y se suele colocar un material como acero inoxidable, oro o titanio. Se debe saber que la cicatrización puede tardar de semanas a meses. El principal riesgo a que se expone la persona que decide hacerse un piercing es el infeccioso; hasta un 20% tienen una infección local, que en ocasiones, si el germen causante es muy agresivo, puede comprometer la vida del paciente.


 

Lo que hay que saber sobre piercing

Otro riesgo Lo que hay que saber sobre piercing es la trasmisión del determinados virus (hepatitis B, hepatitis C, HIV), existiendo casos de hepatitis fulminante mortal descritos, inmediatamente después de la colocación de un piercing.


 

Otro riesgo es la trasmisión del determinados virus (hepatitis B, hepatitis C, HIV), existiendo casos de hepatitis fulminante mortal descritos, inmediatamente después de la colocación de un piercing. Los otros dos riesgos frecuentes de complicación son el sangrado y la inflamación en la zona donde se hace la perforación, que en algunos casos (por ejemplo en la lengua) puede ser grave.

Se sabe que una de cada tres personas que tienen un piercing en la oreja ha tenido una complicación de mayor o menor gravedad. Las complicaciones graves se dan en dos de cada 10 personas y pueden llegar hasta la pérdida parcial o total del pabellón auricular.

Más frecuentes y graves son las posibles complicaciones a nivel de la lengua; el 100 % de los pacientes experimentan mayor o menor grado de inflamación (esto debe ser tenido en cuenta por la persona que coloca en piercing para dejarlo holgado y que, al inflamarse la lengua, no sea comprimida ). Se han publicado casos de pacientes fallecidos por una disnea (asfixia) debida a una inflamación o hematoma lingual rápidamente progresiva.
La mayoría de los pacientes experimenta disfagia (dificultad para tragar) durante días o semanas, y disartria (dificultad para articular la palabra) transitoria.


 

A nivel del lóbulo nasal se han descrito menos problemas, casi todos infecciosos locales o generales, que en un 20% de los casos han obligado a retirar el pendiente, y en menos del 5% han producido alguna cicatriz o deformidad difícilmente reparable sin cirugía. Se sabe que el sitio que da menos problemas es el clásico lóbulo de la oreja.

A nivel lateral de la ceja pasa una rama del nervio facial, que en raras ocasiones es dañada por el piecing, provocando una parálisis irreversible de parte de la musculatura de la cara; a este nivel también existen los problemas comunes a todos los piercing; infecciones locales  o generales, transmisión de enfermedades, hemorragias, hematomas e inflamación

Por tanto, dado el elevado índice de complicaciones, aun haciéndose el piercing en un lugar higiénico y por personal experimentado, la persona debe ser informada de los riesgos posibles que corre, no pudiendo ningún médico, por muy de moda que esté, recomendar la realización de la perforación a ningún nivel en la cabeza.


 

Fuente;Francisco J. García-Purriños
Doctor en Medicina por la Universidad de Salamanca
Especialista en Otorrinolaringología y Patología Cérvico-Facial

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