Libertad de Expresión y La triste realidad….

By john | el mundo

Mar 16

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Libertad de Expresión y La triste realidad…., Desde octubre del año pasado, Parwez Kambakshs, estudiante afgano de periodismo de 23 años de edad, se encuentra en la cárcel de Mazar-e-Sharif en Afganistán, condenado a muerte por blasfemia. Los jueces sólo necesitaron 4 minutos para pronunciar la sentencia. Esta semana su hermano Yaqub Ibrahimi estuvo en Europa para llamar la atención a este caso.

Yaqub Ibrahimi relata que cinco hombres de los servicios de información entraron en su apartamento para llevarse a su hermano. Yacub nunca se olvidará de la detención. Él sospecha quién está detrás de la detención pero no quiere decir nada, porque puede ser peligroso para su hermano que sigue en la cárcel en Afganistán.
A principios de marzo, Yacub visitó a su hermano en el recinto penitenciario de Mazar-e-Sharif: “Había adelgazado y parecía atemorizado. Comparte una celda con otros 30 reclusos, criminales y muchos combatientes del Talibán. Uno de ellos quería atacarlo cuando escuchó que había sido condenado por blasfemia. El guardia lo salvó”. Gira europea
Yacub, de 27 años de edad, habla en voz baja y con la mirada perdida. En los últimos días habló con muchos periodistas en Bruselas, Roma y La Haya pero sigue sin acostumbrarse. No obstante, está dispuesto todo para lograr la puesta en libertad de su hermano Parwez. “Estábamos siempre juntos. Compartíamos un apartamento, íbamos a la misma universidad y discutíamos sobre muchas cosas. Y le daba muchas ideas en el terreno del periodismo, porque él es un principiante”.

Por eso Yaqub está convencido que él mismo era el objetivo de las autoridades afganas. En sus artículos, entre otros para el Institute for War and Peace Reporting, (el Instituto de Información sobre la Guerra y la Paz), Yacub criticó los señores de la guerra en el norte de Afganistán.

Violaciones
Yacub publicó entre otros un artículo sobre los “dancing boys”, los chicos bailarines, niños de 14 años de edad que son obligados a bailar para los señores de la guerra y a veces se abusa de ellos también sexualmente. “Para ese artículo recogía información de las víctimas y presentaba las declaraciones a los señores de la guerra”. Yacub reconoce que era peligroso, pero esta información se tiene que publicar. “Las tropas de la OTAN se dirigen solamente contra los combatientes del Talibán, y no tienen ni idea de las violaciones de los derechos humanos practicadas por los señores de la guerra en el norte del país”.

Presión internacional
Yacub cree que no lo han detenido a él porque trabaja para medios internacionales. “Temían que mi detención causara mucho revuelo en el mundo. Ahora intentan hacerme daño con la detención de un familiar”.

Pero ahora la comunidad internacional también ejerce presión sobre el Gobierno afgano. Incluso los propios afganos salieron a las calles: “Periodistas, estudiantes, pero también muchos afganos comunes se han manifestado, incluso mujeres y niñas. Llevaban grandes fotografías de Parwez y gritaban su nombre”. Ese apoyo dentro de Afganistán es muy importante para él, dice Yacub, porque su hermano sufre pensando que él mismo es responsable.

Luchar con la pluma
Yacub prefiere no hablar de las reacciones de su propia familia. “Es obvio que mis padres están bajo una fuerte presión. Tienen que cuidar de mis ocho hermanos y hermanas, que tienen que ir al colegio. Apenas hemos podido hablar del caso”. Yacub cree que sus padres le culpan de que Parwez esté en la cárcel. “Habrían preferido que me hubiese convertido en diplomático en lugar de periodista”. Pero Yacub sigue convencido de haber elegido bien: “Quiero luchar por este país, no con las armas sino con la pluma”.

Esperanza
Yacub espera que su hermano sea trasladado pronto a Kabul, donde los jueces son menos corruptos que en Mazar-e-Sharif. Si a pesar de ello la pena de muerte es confirmada en el caso de apelación, sólo el presidente, Hamid Karzai, puede evitar la ejecución de Parwez. Pero Yaqub no pierde la esperanza: “Este fin de semana vuelo a Afganistán, intentaré volver a ver a mi hermano cuanto antes”.

Fuente:Pieternel Gruppen

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