La Medicina Alternativa (parte 1)

By john | consejos

Feb 12
La Medicina Alternativa

En los tiempos actuales de la modernidad y el desarrollo tecnológico y contemplado el panorama sanitario desde el siglo XXI, las ciencias médicas han experimentado grandes avances en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades que asolan la humanidad.

No es nueva tampoco la eterna controversia sobre cuál es la buena medicina: la del galeno estudioso y sabedor del origen y los mecanismos de producción de la enfermedad, o la practicada por otras culturas sanitarias, aparentemente con menos criterio y fundamento sobre el proceso de enfermar. ¿Cura verdadera y únicamente el médico? ¿Cura el acupuntor? ¿Qué sabe de medicina el curandero?

Los diversos estados de opinión acerca de las llamadas “Medicinas Alternativas” han elevado el acto médico a la categoría de mito, olvidado en unas épocas y rememorado en tantas otras. El llamado “médico” de toda la vida en quien depositamos nuestra entera confianza con la llegada de la enfermedad, parece estar en posesión de la verdad, del raciocinio médico basado en el estudio y la experiencia, avalando los tratamientos con grageas y jarabes que inexcusablemente nos deben llevar a la sanación y mejoría de nuestros males.

La actualidad del día a día, en tiempos de sociedad industrializada y el progreso tecnológico, hace que en el  ámbito de las ciencias todos tengamos cabida: al enfermo todos les somos válidos en un momento determinado de su padecimiento. Ejemplos tenemos a diario de pacientes que inician un largo peregrinar por dispensarios y hospitales afectos de patologías que no logramos mejorar con los métodos tradicionales de exploración, diagnóstico y tratamiento. !!! Cuántos dolores óseos y musculares, cuántas cefaleas, cuántos mareos o vértigos, ansiedades… han escapado a la medicina tradicional y han encontrado respuesta en las mal llamadas Medicinas Alternativas !!!.


 

Ejemplos prácticos del lugar que ocupa en la sociedad este tipo de terapia alternativa (hace referencia a la utilización de un “tratamiento” en lugar de otro convencional) se ilustran con las siguientes situaciones:

  1. Cefaleas crónicas que no han respondido a diferentes tratamientos analgésicos y que encuentran respuesta en la acupuntura
  2. Dolores articulares y reumáticos propios de ejecutivos y “yuppies” que tras pasar por sesiones de rehabilitación e infiltraciones terminan mejorando con técnicas de relajación y meditación (yoga)
  3. Estados de ansiedad y depresión que presentan una mayor tolerancia por parte del enfermo tras la visita al afamado curandero, en detrimento de la psiquiatría tradicional

Desde las desafortunadas definiciones de algunos tratados diccionarios acerca del término acupuntura (operación de clavar agujas en el cuerpo humano, para curar la ciática y el reúma) o curanderismo (intrusión de personas que hacen de médico sin serlo), hasta la acertada definición del término “curar” ( sanar, recobrar la salud, aplicar remedios al enfermo), disponemos de un abanico amplio de posibilidades y recursos, todos ellos válidos, que incluso quién sabe si en un futuro compartirán habilidades y conocimientos en la práctica de la medicina de nuestros días con demostrado componente psicosomático (relativo a la relación entre mente y cuerpo, que tiene síntomas corporales de origen psíquico o emocional). Bienvenidas sean todas ellas, si el enfermo termina sanando.

En las próximas semanas trataremos más en profundidad algunos tipos de medicina alternativa (acupuntura, homeopatía, masaje y reflexología, curanderismo), aportando ámbito de actuación, filosofía, indicaciones y consejos acerca de su práctica.


 

José Sánchez Espinosa
Jefe de Unidad de Urgencias Hospital de Hellín (Albacete-España)
Master en Medicina de Emergencias Universidad Complutense de Madrid
Instructor en RCP del European Resuscitation Council  34 / 0270 / 0003

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